🥇 Solución a los Conflictos de pareja | Soluciones Emocionales

Solución a los Conflictos de pareja

Comúnmente ante los conflictos de pareja, se busca una mejora de la comunicación entre ambos miembros, y ciertamente esto es esencial para su resolución.

Sumado a esto, una mejora en la comunicación con uno mismo, (autoconocimiento), produce una resolución aún más profunda.

Conflictos de pareja, la comunicación

Lo funcional de potenciar la comunicación no es la comunicación en sí misma, puesto que la comunicación es como la flor de la planta, que pese a ser lo más vistoso, es lo más frágil y efímero, pues en esencia es la raíz lo que sustenta a la planta entera.

Las palabras son modulables, e incluso el lenguaje corporal consciente, pero al hablar de la raíz de la planta me estoy refiriendo a lo que sentimos por la otra persona.

 Con esto quiero decir, que hay una comunicación inconsciente entre dos personas, por diferentes canales. Me refiero a inconsciente porque se emite y recibe de manera inconsciente. ¿Quién no ha “sabido sin saberlo”, que la persona con la que hablamos por teléfono ha sonreído?. 

Lo que no le comunico a mi pareja queda visible.

Otra fuente de comunicación inconsciente son los microgestos. El estudio de los microgestos ha llevado incluso al desarrollo de una técnica de localización de mentiras para los servicios policiales, con un margen de error considerablemente bajo.

Para personas interesadas en esta temática recomiendo informarse sobre los trabajos del doctor y profesor Paul Ekman.

Por lo tanto, lo que sentimos de verdad por la otra persona, y que quizá queramos ocultar, es comunicado simultáneamente a lo que sí queremos, que nuestra pareja escuche o vea. Cuando la información consciente e inconsciente son incoherentes, nuestra pareja recibe un aviso en forma de emoción. 

En función de la capacidad que nuestra pareja tenga de observar y analizar sus emociones, podrá ser consciente o no, de lo que realmente sentimos por él o ella, pero sea como sea, tendrá lo que solemos llamar “una corazonada” relacionada con lo que realmente sentimos.

¿Por qué aparecen los conflictos de pareja?

Son los problemas internos de sus miembros, los que causan el conflicto de pareja.

O sea, el conflicto es el reflejo del estado interior de ambos miembros. 

Por ejemplo, mi pareja se sobrevalora, y yo me infravaloro, evidentemente en esta relación va a haber problemas. Lo que se están enseñando mutuamente es la dirección a seguir para alcanzar ambos, el punto intermedio entre ambos extremos, que no es otro que la asertividad y la autoestima.

Evitar ruptura sin aprendizaje

Si rompo con mi pareja, sin haber integrado el aprendizaje de que necesito regular mi sobrevaloración o infravaloración, la vida me volverá a poner en otra situación equivalente, mediante otra pareja, un hijo, un jefe, etc.

Viendo la forma que tiene un bizcocho, adivinamos la forma del molde en que fue horneado.

De igual manera nuestra pareja tiene las características que encajan con el aprendizaje que me niego a aprender, o que ignoro qué necesito aprender. 

Digamos que para ver mi cara necesito un espejo, pero si quiero ver mi nuca necesito dos espejos.

Este segundo espejo es la pareja, pues me muestra la parte de mi que no suelo mirar.

Un conflicto de pareja es el reflejo de un conflicto interior, y por tanto, junto con la potenciación de la comunicación entre los miembros, es imprescindible potenciar la comunicación con nosotros mismos, o sea, aumentar los niveles de autoconocimiento.

Superar problemas de pareja cuando aparecen conflictos

Siguiendo con el ejemplo del bizcocho y el molde, decir que el hecho de que nuestro bizcocho refleje la forma de nuestro molde no quiere decir que tengamos que comernos el bizcocho.

En ocasiones la mejor solución para solucionar un conflicto de pareja es la ruptura.

El error es pensar que tras la ruptura vendrá otra persona con diferentes características.

Ciertamente el nuevo bizcocho traerá otros ingredientes y por tanto diferente sabor y textura, pero si el molde no es modificado, seguirá teniendo la misma forma.

Con esto quiero decir que la ruptura o la reconciliación, no solucionan nada si no se modifica la causa, o sea, el molde.

De hecho si somos honestos veremos que el conflicto, no solo se manifiesta en la pareja, sino que en esencia se manifiesta en todas las facetas de nuestra vida.

Si siempre veo niebla, quizá deba mirar si tengo sucios los cristales de las gafas y dejar de buscar explicaciones en el instituto de meteorología.

Problemas de pareja y la sexualidad

De igual modo que la pareja refleja lo que somos, la sexualidad entre una pareja refleja la comunicación que la pareja tiene.

Pondré un ejemplo:

Tras una discusión de pareja nos resulta difícil sacar nuestra atención de la parte que no nos gusta de nuestra pareja y nuestra comunicación se cierra como un ojo al que se le acerca un dedo.

Aclarar que cuando hablo de comunicación, no me refiero a la verbal, sino también a la corporal, y a la que emitimos inconscientemente.

Cuando se produce una reconciliación, nuestra atención pasa de la parte que no nos gusta de nuestra pareja, a la que más nos gusta, y la comunicación antes cerrada, se abre de par en par.

Es algo bastante conocido que la sexualidad de la reconciliación es especialmente satisfactoria, siendo por el contrario, insatisfactoria la sexualidad que pueda haber en periodos en los que estamos más enfocados en cosas negativas de nuestra pareja, y por tanto la comunicación no verbal y verbal no son fluidas.

La sexualidad como indicador.

Volviendo al ejemplo del bizcocho, la forma que tiene nuestra sexualidad de pareja, sería la forma del bizcocho, y la comunicación, especialmente la no verbal, sería el molde de horneado.

Evidentemente al igual que la comunicación en la pareja moldea su sexualidad, la comunicación en la pareja, es el resultado de la comunicación que cada uno de los miembros tiene consigo mismo. Una vez más queda patente que el autoconocimiento es la base sobre la que se apoyan todas las facetas del ser humano.

Ejemplos de conflictos de pareja

Quien necesite ejemplos de conflictos de pareja, simplemente no ha tenido pareja, o es la excepción que confirma la regla.

En esencia las discusiones vienen por:

Querer cambiar a nuestra pareja, a su familia, y a sus amigas/os.

Esperar que nuestra pareja entienda nuestras necesidades por algún tipo de adivinación alquímica, o por ósmosis.

Pensar que nuestras necesidades son su deber.

Considerar que nos pertenece nuestra pareja.

Pensar que nuestra pareja nos ata con su dependencia, cuando es nuestro miedo al cambio lo que nos ata realmente.

Obligar a nuestra pareja a mantener formas de pensar o actuar que tenía en el pasado y que ha modificado, (como se atreve).

El miedo a que mi pareja prefiera a otra persona.

Esperar que nuestra pareja evolucione en el mismo sentido, y con la misma intensidad que lo hagamos nosotros. 

Las máscaras y distorsiones del cortejo en la pareja

Enamorarnos de una persona que acabamos de conocer, supone inventar la parte de la persona que desconocemos. Pasado un tiempo, dada la intensidad de la interacción que se produce en las relaciones de pareja, esa parte que desconocíamos sale a la luz, y es entonces cuando se contrasta con la imaginada. 

Nuestra capacidad para deshacernos de lo imaginado, y acoger lo real, es decisivo para que la relación fluya.

En ocasiones ocurre que no solo no lo aceptamos, sino que queremos que se conviertan en lo que habíamos imaginado, o incluso decimos que antes lo era y que ahora han cambiado.

Esto también tiene la lectura inversa.

 Nosotros no nos mostramos tal como somos, y la interacción descorre el velo dejando a la vista lo que realmente somos, entonces nuestra pareja nos “pone una reclamación”, pues se siente engañada/o.

Si te comportas como otra persona, pueden enamorarse de otra persona

Cuanto más profundamente me muestre ante mi pareja en los inicios de la relación, menos espacio libre queda para su imaginación, ya que el cerebro tiene un automatismo innato a inventar lo que desconoce.

Cuanto menos invente mi pareja de mi, más real será su atracción por mi, y si lo que produzco en mi pareja es rechazo, lo que estoy haciendo es “abortar” una relación antes de que se haga más grande y sea más complicada de deshacer.

Es muy importante observar las características de las personas con las que iniciamos relaciones, y utilizar la idea “molde de bizcocho/forma del bizcocho”, pues constantemente estamos recibiendo información importante sobre nosotros mismos.

La causa y el efecto

Existe un ley universal de causa y efecto, que funciona de manera similar al magnetismo. Emitimos una frecuencia vibratoria, y atraemos a nuestra vida situaciones y personas que sirven de espejo. 

Dicho de otra forma; si quieres saber lo que estás emitiendo observa lo que te viene, pues tiene una complementariedad contigo.

Decir, que ver esta ley de causa y efecto, desde una perspectiva de moral egoica e inmadura, esto es, de “bueno o malo”, produce muchísima confusión respecto a la ley de causa y efecto, y está distorsionando su interpretación, de igual manera que ocurre con conceptos como, amor, karma, arquetipo de la sombra, transgeneracional, destino, etc.

¿Deseo solucionar la crisis de pareja?

En primer lugar plantearnos si realmente queremos mantener nuestra relación, y para esto, propongo un sencillo ejercicio.

Imaginemos que de pronto, por un giro del destino, entra en nuestra vida una cantidad de dinero, que nos permite despreocuparnos de tener que trabajar, e incluso podemos contratar a personas para que nos realicen las tareas que no deseamos hacer.

Nos posicionamos mentalmente en ese lugar imaginandolo verdadero, y desde ahí observamos que sentimos respecto a mantener o no nuestra relación.

Si la respuesta es sí, entonces comencemos a trabajar en ese sentido, pero si es no, replanteemos, si realmente estamos en una incoherencia con nosotros mismos.

Solucionar una crisis de pareja

Las características de las crisis de pareja son tantas como parejas hay en el mundo, y cada una precisa ser encauzada de manera personalizada. Es cierto que en esencia existe una solución que sirve para todos los conflictos, pero no puede ser aplicada de manera directa.

Digamos que para poder entender la solución se precisan unos pasos intermedios, que solo se pueden aprender desde la experiencia personal.

Si la solución a un problema matemático precisa una ecuación, para ser resuelto, es imprescindible saber sumar, restar, multiplicar, dividir, y conocer los procesos para solucionar la ecuación.

De igual modo una persona no puede mejorar la comunicación con su entorno, si previamente no mejora su comunicación consigo mismo.

Las discusiones constantes

Imaginemos dos conductores que han tenido un choque, y están teniendo una intensa discusión, y contrastemoslos con otros dos conductores que están en idénticas condiciones, pero que están solucionando la situación de manera pacífica.

Evidentemente no es la situación, sino la suma de las características personales de ambos implicados, lo que produce enfrentamiento o paz.

Por otra parte, voy a romper una lanza en pro de las discusiones, ya que aún no siendo la mejor manera de comunicarse, si es muy efectiva, pues dado el enfado de los interlocutores, se suelen caer los filtros que nos reprimen a decir lo que pensamos.

Alguna relaciones carecen de discusiones, pero también carecen de comunicación, y se cae en una especie de automatismo, que acaba por convertir a los miembros en perfectos desconocidos lo cual acaba por aportar aires de tanatorio a la relación.

Vamos, que la discusión es grosera, pero sincera, o lo que es lo mismo, la discusión es un diamante en bruto.

Lo que ocurre es que solemos fijarnos, en la suciedad que trae adherido el diamante, y no en el diamante en sí mismo. Si sacamos la atención de lo grosero en lo dicho y “decodificamos” el mensaje tendremos un información de incalculable valor.

Problemas de pareja con hijos

Puedes leer en nuestra web Padres conscientes

Recomiendo su lectura pues casa perfectamente con los conceptos que estoy planteando en este artículo.

Evidentemente todos queremos lo mejor para nuestros hijos, lo que pasa es que, en la pareja tenemos diferentes conceptos de lo que es lo mejor.

El equilibrio de los roles

Normalmente quien ejerce el rol femenino, (no tiene porqué ser mujer), en la pareja, suele tender a acoger y sobreproteger a los hijos. Por el contrario, quien ejerce el rol masculino, (no tiene porqué ser hombre), suele tender a “zarandear” al hijo para que aprenda a valerse.

Es imprescindible que se permita el acceso al hijo a ambas maneras de proceder, pues la ruptura de este equilibrio suele producir secuelas profundas en la autoestima del niño, que lógicamente se llevará consigo, a su edad adulta de a no ser que sean compensadas en la niñez.

¿Permito a mi pareja ejercer su rol de padre o madre?

En lo referente a los valores que se transfieren a los hijos, aparecen muchos desacuerdos en la pareja.

Cuanto menos aceptación tenga de mi pareja, más desacuerdo en lo referente a los valores a transmitir a los hijos.

Para reducir las discrepancias en el trato y la educación de los hijos, se precisa mejorar la comunicación en la pareja, y para mejorar la comunicación en la pareja, se precisa mejorar la comunicación con nosotros mismos.

Una vez más retornamos al mismo punto, la piedra angular del camino a la armonía es el autoconocimiento.

Terapia para solucionar problemas conyugales

Si vemos la terapia como la aplicación de un tratamiento, y tratamiento como un modo de trabajar ciertas materias para su transformación.

Podemos decir que la terapia que propongo para solucionar problemas conyugales, está basada en una visión holística de la situación, desde el punto de vista emocional.

Con esto quiero decir que en un conflicto de pareja incide todo lo que ambos miembros son, o sea, su pasado, sus valores, sus creencias, sus anhelos, sus características biológicas, su inconsciente, sus características familiares.

Se realiza una primera toma de contacto por separado de ambos miembros, y pasados unos días una toma de contacto con ambos miembros. A esto se suma si la pareja lo desea un seguimiento personalizado, que puede ser renovado por semanas, quincenas, o meses en función de las necesidades.

Te recomiendo que leeas el apartado de nuestra web Conflictos de pareja, tanto desde la perspectiva grupal, como desde la perspectiva en la que solo uno de los miembros desea trabajar. Conflictos de pareja

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