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¬ŅQu√© es la no-dualidad, advaita?

Advaita quiere decir ausencia de dualidad, por tanto me referiré a ello como no dualidad. En esencia, es la realidad sin limitación de fronteras, formas, conceptos,  tiempo, y personalidad diferenciada.

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¬ŅQu√© es la dualidad?

 El concepto tao√≠sta del Yin y el Yang es algo que explica muy bien la dualidad. Esto es que el mundo es un conjunto de conceptos y manifestaciones f√≠sicas con dos polaridades complementarias entre s√≠. El bien y el mal, dolor y placer, dulce y amargo, duro y blando, deseo e indiferencia, dia y noche, etc.

La dualidad se sustenta en un mundo de objetos y sujetos materiales con fronteras f√≠sicas, y de objetos y sujetos mentales con fronteras abstractas, que interact√ļan y se diferencian entre s√≠.  

En nuestra infancia, coincidiendo aproximadamente con el comienzo del uso del lenguaje, conceptualizamos lo que yo soy y lo que yo no soy. 

La forntera que lo delimita es nuestro cuerpo f√≠sico. Poco tiempo despu√©s hacemos una ampliaci√≥n abstracta de nuestro yo, a√Īadiendo lo que consideramos, lo nuestro.

Este yo, es diferenciado del resto de sujetos y objetos, que a su vez tambi√©n son diferenciados entre s√≠. 

La primera necesidad e instinto del sujeto yo, es la supervivencia, y sumada a ella, la acumulación de circunstancias y objetos que la aseguren.

El mundo dual es continuamente cambiante, dadas sus polaridades. Las situaciones van oscilando entre sus dos extremos o polos. 

Por lo tanto el ser humano tiene la necesidad de mantener estables las condiciones para su supervivencia, en un medio que es totalmente cambiante.

O lo que es lo mismo, la vida es como enhebrar una aguja subidos en el autob√ļs. 

La no-dualidad (advaita)

En el pasado se entendía a la tierra como plana, y a la vez centro del universo, y al ser humano, como a su gobernante hecho a imagen y semejanza del creador del universo.

Con el paso de los a√Īos, se fue demostrando que la tierra no es plana sino redonda, que el sol no gira sobre ella sino al rev√©s, que el propio sol, es solo una estrella m√°s entre trillones de ellas, y que el ser humano, parece tener m√°s de plaga, que de gobernante. 

En resumen, cada vez que la ciencia avanza, el concepto de la grandiosidad terrenal y humana se vuelve m√°s humilde, lo cual parece relacionar conocimiento y humildad. 

El siguiente paso en dirección a la humildad, esta vez dado por la física cuántica, viene a ser contrario a una realidad empírica de percepción equivalente al de una tierra plana, y sugiere que la solidez del mundo físico está relacionada con la consciencia, y que el universo se parece más a un pensamiento que a un mecanismo.

Ser√≠a algo as√≠ como que el √°tomo, en lugar de ser un n√ļcleo con electrones a su alrededor, ser√≠a una nube de probabilidad, en la que se encuentran todas las infinitas posibilidades de manifestaci√≥n, y a la vez ninguna. 

Lo que hace que esa nube probabil√≠stica se manifieste en estado material es la consciencia que lo observa. 

A modo de símil, en las tablas de multiplicar, están todas las multiplicaciones que se han realizado y no realizado, que se realizarán y no se realizarán, y al mismo tiempo no está ninguna de ellas. Es la consciencia del calculador la que manifestará una u otra operación.

Visión mística de la no dualidad

Desde la visi√≥n del vedanta advaita, la realidad es un continuo,(sin inicio ni fin), de consciencia no dual. 

Esto quiere decir que ni nació, ni morirá, ni tiene opuestos. Esta consciencia al hacerse consciente de sí misma dió lugar a la dualidad, ya que para ser consciente se precisa ser consciente de algo.

Este sería desde el advaita, el inicio del universo físico que conocemos como big bang.

En realidad el mundo y sus criaturas, resulta ser solo materia inerte que simplemente manifiesta los ‚Äúpensamientos‚ÄĚ de la consciencia, que es en realidad lo √ļnico que existe. 

Viene a ser como los personajes que aparecen en nuestros sue√Īos nocturnos. 

Mientras dura el sue√Īo reaccionan emocionalmente a lo que viven, y parecen tener autonom√≠a mental, identidad, y cierta capacidad de elecci√≥n personal en sus decisiones.

Realmente solo reflejan estados mentales de nosotros mismos, que somos los so√Īadores y es en nuestra mente donde acontece el sue√Īo, el cual se disolver√° al despertar.

Los sue√Īos de la consciencia no f√≠sica, tienen estado f√≠sico, de manera inversa a como los sue√Īos de las personas f√≠sicas carecen de estado f√≠sico.

El mensaje de la no-dualidad

Esto es algo que nos produce gran resistencia e incredulidad, de igual manera que las personas convencidas de que la tierra era plana, tal y como la percibían, no podían entender que hubiese personas en el hemisferio sur viviendo cabeza abajo.

El advaita simplemente afirma que la separaci√≥n entre sujetos y objetos que percibimos en el mundo f√≠sico, es solo una percepci√≥n err√≥nea de la realidad, que nuestro sentido de identidad personal es tan real como la identidad de los individuos que so√Īamos por las noches. 

Las diferentes religiones dan a sus seguidores respuestas a dudas existenciales, les aportan una serie de pautas para manejarse con una moral adecuada en sus vidas cotidianas, y en algunos casos les garantiza que tras dejar el cuerpo físico, su identidad se mantendrá a salvo en otro estado diferente incluso eternamente.

El advaita no es una religión, pues carece de dogmas y de pautas que separan actos buenos o malos. También carece de una figura extraordinaria endiosada, que valora nuestros actos o cumple nuestros ruegos. Lo que afirma es que no existe ninguna jerarquía o frontera en el universo, y que no existen actos buenos o malos.

 Simplemente nos dice que nuestra percepci√≥n es incompleta, y que mediante una  ampliaci√≥n de nuestra percepci√≥n alcanzaremos en vida, la capacidad de reconocer emp√≠ricamente, que nuestra identidad no es esa entidad que me diferencia a mi del resto de las cosas, sino que todas las cosas y yo en realidad somos un todo atemporal, ilimitado, y ubicuo. 

O sea, que no es necesaria una figura endiosada, sino ser consciente de la total ausencia de figuras, y para percibirlo necesito desidentificarme de la identidad de mi propio yo que en la dualidad tengo.  

 Imaginemos una calle llena de locales de ocio donde cada cual tiene en la puerta un reclamo: La segunda consumici√≥n gratis, Chicos guapos y chicas hermosas bailando en pa√Īos menores sobre la barra, ambiente selecto garantizado, etc. Y uno de esos locales como reclamo tiene un cartel en la puerta que dice…Si pasa aqu√≠, ser√° eternamente feliz, pero no lo sabr√° jam√°s. Este ser√≠a a grosso modo el sentido que la filosof√≠a advaita expone. 

La conciencia testimonial

Recordemos un situaci√≥n cotidiana: Estamos profundamente dormidos, sin so√Īar , de pronto algo nos despierta, y al ‚Äúvolver al mundo‚ÄĚ durante un espacio de tiempo no tenemos sentido de identidad, siendo en cambio totalmente conscientes de todo lo que vemos y ocurre. De hecho, hemos sido conscientes de eso que nos ha despertado pese a nos ser conscientes de nuestra identidad, ni ubicaci√≥n f√≠sica y temporal en ese momento.

Estoy en el teatro viendo un concierto y los m√ļsicos entran en una simbiosis musical. 

Yo ‚Äúme meto‚ÄĚ en la m√ļsica y ‚Äúme hago uno con ella‚ÄĚ, pero no me doy cuenta de ello, hasta que no ‚Äúretorno‚ÄĚ al lugar del que ‚Äúme hab√≠a marchado‚ÄĚ, que no es otro que la silla de la que en realidad no me he movido f√≠sicamente.

Estoy bajando con una bicicleta por un sendero de monta√Īa a toda velocidad, de pronto desaparecen los pensamientos de mi mente, y estoy m√°s presente que nunca pero a la vez no tengo sentido de yo.

Estoy cocinando, abro un armario de la cocina mirando hacia lo que estoy cocinando, en lugar de hacia el armario que estoy abriendo, y cae un bote de especias, el cual cojo en el aire siendo consciente del acto una vez ya realizado, y no antes ni durante el momento de cogerlo. 

Todos estos ejemplos hablan de un estado similar, que es lo que el advaita llama el estado de presencia, el aquí y el ahora. No se puede estar presente y a la vez tener sentido de yo.

De hecho, el sentido del yo es lo que nos produce el error de percepci√≥n, que nos lleva a confundir una realidad no dual sin fronteras de ning√ļn tipo, con un mundo f√≠sico dual donde existen objetos f√≠sicos y mentales delimitados por fronteras.

La experiencia no-dual

Una forma de alcanzar la experiencia no dual es la meditación, que en esencia es la desidentificación con el yo, los conceptos, los nombres, las formas, o sea, la disolución de todas las fronteras percibidas en la mente.

‚ÄúYo he percibido la no dualidad‚ÄĚ en un absurdo semejante al que utilizaba el gran Miguel Gila en sus mon√≥logos.

Dec√≠a: ‚ÄúComo era tan pobre no me esperaban y nac√≠ solo, fu√≠ a buscar a mi madre y le dije: mam√° he nacido, y ella me dijo: ¬°Que sea la √ļltima vez que naces solo!‚ÄĚ

El fluir el√©ctrico es el movimiento que producen los electrones para compensar una diferencia de potencial. Cuando esto ocurre la electricidad se puede interpretar y experimentar. Cuando hay compensaci√≥n, esto es, cuando no hay una diferencia de potencial, la electricidad no se manifiesta pero existe igualmente. 

La consciencia es en cierto modo comparable, cuando se genera una idea (diferencia de potencial), se manifiesta y cuando no simplemente existe y a la vez no existe.

Límites de la no-dualidad

La no dualidad no tiene límites ni contrarios, de hecho decir que lo contrario de la no dualidad es la dualidad, no es acertado.

El motivo es que en la no dualidad est√°n todas las combinaciones y probabilidades de forma simult√°nea, ubicua, y atemporal. 

Es la consciencia la que produce que se manifieste f√≠sicamente una de ellas, y el sentido de yo lo que la da por real y √ļnica, y por lo tanto la hace real para s√≠ mismo, de igual modo que un caminante por la selva anocheciendo ve a la orilla del camino una enorme serpiente, que en realidad es una enorme cuerda enrollada.

 Su memoria, su miedo, y sus conjeturas le han llevado a confundirla, e incluso es probable que oiga y vea moverse a la serpiente que solo est√° en su mente.

Nuestra realidad es un concepto muy limitado, y nos es m√°s que el resultado de, literalmente, seleccionar, una peque√Īa porci√≥n de informaci√≥n de lo que tenemos delante, y una vez pasada por el filtro de nuestros valores, miedos, creencias, rencores, anhelos etc, sacamos una conclusi√≥n. Por lo tanto no vemos lo que tenemos delante, sino lo que pensamos de ello.

¬ŅC√≥mo aprovechar la no-dualidad?

La pregunta deja evidencia de que hay un concepto, ‚Äúindividuo‚ÄĚ, que hace uso de otro concepto ‚Äúno dualidad‚ÄĚ, por lo tanto esta pregunta deja evidencia de que el propio lenguaje y automatismo de la mente es dual.

Supongo que todos hemos visto esas atracciones de feria infantiles en las que unos coches hacen un recorrido por un circuito unidos entre ellos, y a su vez unidos y guiados por un rail en el propio carril que siguen.

Estos coches suelen tener un volante, que da vueltas, pero no orienta las ruedas, es un simulacro.

 De ni√Īo todo y ser consciente de ello, me encantaba girar el volante de manera id√©ntica a como lo har√≠a si realmente mi simulacro de volante fuese real, de hecho mi vivencia era de estar realmente conduciendo yo pese a saber que no lo hac√≠a en realidad.

Todo lo que tiene que ver con la verdad suprema no dual y con el equilibrio, es paradójico desde nuestra percepción dual.

En esencia se trata de vivir la vida de idéntico modo a como yo conducía los coches con simulacro de volante en mi infancia. Sabiendo que yo no conduzco, ni decido nada, pero poniendo toda la ilusión, la pasión, la inocencia, etc.

Un d√≠a, ya m√°s mayor, me recuerdo subido en la atracci√≥n completamente vaci√≥ de emoci√≥n, excepto por cierta sensaci√≥n de rid√≠culo, y la atracci√≥n perdi√≥ la magia, bueno, quien realmente la perdi√≥ fui yo claro est√°. 

A Jes√ļs de Nazareth se le atribuye una frase que dice: ‚ÄúAquel que se haga peque√Īo como este ni√Īo es el mayor en el reino de los cielos‚ÄĚ. En mi opini√≥n el reino de los cielos es un estado, no un lugar.

Muchas de las par√°bolas y ense√Īanzas que se le atribuyen a Jes√ļs, casan perfectamente con el concepto de la no dualidad, al igual que muchos de los conceptos que refleja el tao√≠smo, el gnosticismo cristiano, el budismo, el sufismo musulm√°n, etc 

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