ūü•á ¬ŅPor qu√© estoy triste? | Soluciones Emocionales

¬ŅPor qu√© estoy triste?

Simultáneamente a nuestro interactuar con el entorno, vamos generando una valoración sobre si lo que vivimos y observamos es bueno o malo, y por tanto, si le sobra o le falta algo.

Lo que valoramos como sobrante tiende a generar enfado, y lo que encontramos como ausente tiende a generar tristeza.

¬ŅPORQU√Č NOS SENTIMOS TRISTES?

La tristeza es una emoción básica que compartimos con otros animales, y que tiene una funcionalidad biológica, de adaptación al medio, y por lo tanto de supervivencia.

Su función es la de encontrar soluciones diferentes, ante una situación que nos a puesto en peligro, y en el caso de una pérdida irreparable, nos da un espacio para adaptarnos a la nueva situación tras la pérdida.

Una vez producida esa sensación de pérdida, se produce una reducción de nuestra energía física, y un marcado desinterés y apatía por todo excepto por aquello que echamos en falta.

Digamos que la tristeza nos pone en las condiciones √≥ptimas, para ‚Äúhacer un alto en el camino‚ÄĚ, y con ello recapacitar, recalcular, analizar, y adaptarnos.

¬ŅPOR QU√Č ESTOY TRISTE SIN MOTIVO?

En cada caso, existen caracter√≠sticas propias. A√ļn as√≠, decir que es bastante com√ļn que personas que dicen esto, tras una hora de orientaci√≥n en su propio an√°lisis emocional, se dan cuenta de que el motivo siempre lo han tenido presente, pero que no lo relacionaban con su tristeza. 

En ocasiones la sensación de pérdida no procede de algo que se ha perdido de manera real, sino de la pérdida de una esperanza o expectativa.

Algo bastante com√ļn es confundir √©xito con reconocimiento y popularidad. A la vez que se relaciona mediocridad con anonimato. Estas confusiones suelen llevar a estados emocionales muy molestos, y que se manifiestan alto y claro sin aparente causa.

En otros casos lo que hemos perdido es a nosotros mismos, porque estamos viviendo en una incoherencia, esto es sintiendo, pensando, y haciendo cosas que no se parecen entre sí.

Pondré un ejemplo:

Un hombre que es padre ejemplar, hijo ejemplar, marido ejemplar, trabajador ejemplar, ciudadano ejemplar. Si se me permite la patada al diccionario, esta persona puede estar padeciendo un ‚Äútrastorno de ejemplaritosis‚ÄĚ.

HACER UN TEST DE TRISTEZA

Supongo que debe haber este tipo de test, pero si necesita usted que le digan lo triste que está o no, es normal que se sienta triste, y si quiere dejar de estarlo puede girar 180 grados su atención, y enfocarla en el lugar correcto; en usted mismo.

La vida es un presente continuo, cambiante y neutro. Ante cada presente que se va sucediendo, nosotros decidimos si dejarlo neutro, si a√Īadirle problemas y complicaciones, o si convertirlo en un momento satisfactorio. 

A la hora de otorgarle a ese presente problemas y complicaciones solemos hacerlo sin titubeos, y con infinitos y justificados argumentos totalmente convincentes. Incluso muchos de esos argumentos, con la fecha de caducidad muy sobrepasada.

En cambio a la hora de otorgarle al presente una connotación satisfactoria o neutra, solemos regatear, de igual manera que haríamos con alguien que nos quiere pagar un precio ridículo por un laboriosos trabajo.

Llegado a este punto solemos entrar en enormes debates, an√°lisis, y conclusiones, a cual m√°s absurda y disfuncional. 

Si a la sopa le falta sal, a√Ī√°dale y disfrute la sopa, deje de decir, que las sopas de antes eran mejor, que los cocineros ya no son profesionales, que es una l√°stima que a la sopa no le hayan puesto hueso de jam√≥n, que esa sal no es de calidad y que necesita ir a buscar una sal adecuada, que como se les ocurre servir la sopa en plato de cristal y no de cer√°mica, que est√° demasiado caliente o demasiado fr√≠a.

¬ŅNecesita un test para saber si la sopa es adecuada? Entonces su vida ser√° una enorme b√ļsqueda de sopas ideales, y con un poco de suerte puede que en toda su vida consiga tomarse una que le parezca ideal.

ESTOY TRISTE Y NO SE PORQU√Č

En el anterior apartado ‚Äú¬ŅPor qu√© estoy triste sin motivo?‚ÄĚ, no he hablado de un factor que es aceptado en una parte cada vez mayor de la poblaci√≥n, pero que es en general bastante rechazado.

Se trata de informaciones que vienen con nosotros al nacer, estas informaciones pueden analizarse desde la visión del concepto oriental llamado Karma, o desde el concepto que desde la bioneuroemoción y la biodescodificación se le llama el proyecto sentido, o a las informaciones inconscientes que se transmiten entre miembros del clan desde la perspectiva de la psicología transgeneracional.

En estos casos, existe una inercia inconsciente a padecer un cuadro emocional concreto, que puede ser la tristeza.

En estos casos, podemos entrar en un galimatías de conjeturas e investigaciones, que pueden llevarnos a realizar conjuros, duelos, alquimias, rituales chamánicos o religiosos, y un innumerable laberinto de informaciones, que pueden llegar a contradecirse entre ellas.

Yo propongo un atajo, que se llama amor, pero desde una perspectiva metafísica. Definiendo amor como la ausencia de fronteras y por lo tanto la extinción de la posibilidad de valorar como completo/incompleto o bueno/malo cualquier cosa.

Cuanto más fina sea la percepción que tenemos de las fronteras que definen a las cosas, más facilidad para otorgarle la condición de neutro o beneficioso a las situaciones que la vida nos brinda mediante el presente continuo, cambiante y neutro.

C√ďMO EVITAR LA TRISTEZA

Evitar la tristeza al igual que alimentarla, son imprudencias muy peligrosas dado que el resultado solo es previsible en cuanto a que producir√° malestar propio y de quien conviva en nuestro entorno.

La tristeza es como los dientes, duelen cuando salen, pero gracias a ellos podemos comer.

MOTIVOS QUE DESENCADENAN LA TRISTEZA

El ser humano tiene tres necesidades psicol√≥gicas b√°sicas, y una de ellas es la de tener la percepci√≥n de amor. 

Anteriormente he definido amor desde una perspectiva metafísica, como la disolución de las fronteras entre las cosas. 

Soy consciente de que este concepto es muy denso y abstracto. En esta ocasión me refiero a amor como a necesidad de sentir que aportas e importas a tu entorno.

Viendo el amor desde esta perspectiva NO metafísica, observemos si sentimos que aportamos e importamos a las personas de nuestro entorno, y que relación de equilibrio hay entre ambos conceptos.

Quizá podamos darnos cuenta de que estamos demasiado enfocados en aportar, o al revés demasiado enfocados en importar.

Incluso podemos descubrir dependencias insaciables a importar, o a aportar.

Si sentimos que carecemos de importancia, pongamos atención sobre cuánta importancia damos a los demás, y si sentimos que no aportamos suficiente observemos cuánto permitimos que nos aporten.

¬ŅMe siento humillado, o avergonzado si aporto?, ¬ŅMe siento culpable, o inc√≥modo si me aportan? 

¬ŅES BUENA LA TRISTEZA?

Ni es buena, ni es mala, simplemente es √ļtil, y la prueba de ello es que seguimos haciendo uso de ella siglo tras siglo. Si evolutiva, y adaptativamente no es rentable, acabar√° por desaparecer.

Que nosotros no podamos entender algo no quiere decir que no sea necesario.

De hecho, en la propia pregunta est√° impl√≠cita una de las semillas de los estados tristes, darle fronteras de bueno o malo continuamente a lo que percibimos, recordamos, hacemos, o hacen. 

O peor a√ļn, a lo que hicieron, dijeron, o hice. Y m√°s empeorable todav√≠a, a lo que dir√°n, har√°n, o har√©. 

¬ŅQU√Č HACER SI EST√ĀS TRISTE?

Permitirlo, observarlo, no resistirse a que entre, ni alimentarlo, simplemente entender que es un proceso que forma parte de nuestro aprendizaje en la vida que tiene un principio y un fin.

Si decides taparla y evitarla, puede manifestarse físicamente mediante una somatización física, y si la alimentas puedes estar alentando a su intensificación o cronificación con lo cual cambiará de nombre para llamarse depresión.

Con las emociones al igual que con los pensamientos, ocurre que cuando los observas pierden fuerza. Utilizaré una metáfora.

Las emociones desagradables y los pensamientos se comportan de una manera similar a las palomas de los parques.

Imaginemos que las palomas nos asustan, y que estamos sentados en un parque, y se nos acerca una paloma. Si la observo y no hago absolutamente nada, la paloma se marchar√° cuando lo decida, que presumiblemente ser√° pronto.

Si por el contrario le lanzo una miga de pan, la paloma alargar√° su estancia, y si tiro una segunda miga, es muy probable que aparezca una segunda paloma. 

Si comienzo a tirar migas no solo no se marcharán, sino que en breve estaré rodeado de palomas.

APRENDER DE LA TRISTEZA

Una vez que estamos inmersos en la tristeza, es muy √ļtil observar el desencadenante, y observar si guarda similitud con ‚Äúheridas‚ÄĚ m√°s profundas, normalmente muy anteriores en el tiempo, para poder darles un nuevo sentido m√°s funcional.

De no ser así observar si realmente la causa de la tristeza, vista con cierta perspectiva es realmente carente de importancia, lo cual nos orientará a tomar nuevos puntos de vista ante situaciones que tienden a sacarnos de nuestra propia paz, sin realmente tener la suficiente importancia.

Otro punto a tener en cuenta, es observar que no hayamos construido una identidad de persona triste, porque en el pasado nos fuese rentable emocionalmente para recibir atenci√≥n. 

El ser humano suele preferir ser criticado o corregido antes que ignorado, y en ocasiones se buscan conductas molestas para reclamar atención durante la infancia, que acaban convirtiéndose en rasgos de nuestra personalidad sin tan solo darnos cuenta.

Si en esencia la tristeza es una sensaci√≥n de p√©rdida, una vez inmersos en ella pregunt√©monos si lo perdido era nuestro, o simplemente nos lo hab√≠amos ‚Äúadjudicado‚ÄĚ, pero en realidad nunca lo fue, con lo cual no se trata de una p√©rdida irreparable, sino de un error de conceptos que es corregible.

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