ūü•á El aqu√≠ y ahora | Soluciones Emocionales

El aquí y ahora

El aquí y ahora el mindfulness (meditación)

Nuestra mente es una potentísima procesadora de información. Su mecanismo básico es; analizar la información y calcular posibilidades para asegurar nuestra supervivencia, y un grado lo más elevado posible de confort.

Esta necesidad de asegurar supervivencia y confort, puede llegar a ser insaciable hasta llegar a verdaderas situaciones kafkianas, como por ejemplo retretes de oro.

Esta necesidad de asegurar supervivencia y confort, lleva a nuestra mente a recoger información de lo que acontece, y contrastarla con la que tenemos almacenada en la memoria de nuestro pasado, y proyectándola al futuro calcular posibilidades, manteniéndonos en un ir y venir del pasado al futuro. 

Este mecanismo nos ha mantenido vivos como especie, y es por tanto ventajoso.

Pero como todo, precisa ser utilizado con inteligencia. Pondré un ejemplo:

El mando a distancia de la televisión es un gran invento. Los que tenemos cierta edad, recordamos las televisiones sin mando a distancia, y por tanto, valoramos sus ventajas especialmente.

Pero el mando a distancia puede acabar siendo el motivo por el cual no podamos ver televisión.

La encendemos, cambiamos de canal, volvemos a cambiar, nos gusta algo, pero a√ļn as√≠, cambiamos a buscar algo a√ļn mejor, y parecemos encontrarlo, pero entonces dudamos, y volvemos al anterior, damos otra vuelta por si resulta que‚Ķ, y entonces volvemos al de antes, pero no acaba de convencernos, y en ese ir y venir de la nada, hacia ninguna parte acabamos desilusionados por que resulta que no ponen nada bueno.

Con la mente pasa algo similar, llegamos a tener tal cantidad de canales de pensamiento comparativo y deseoso abiertos, que empezamos a funcionar como un ordenador con windows, cuando tiene muchas ventanas de tareas abiertas.

Comienza a salir el reloj de arena en el puntero del ratón, y se va ralentizando el sistema, hasta que acaba colapsando.

En el ser humano, el colapso es un brote de ansiedad, de tristeza, o de ira, o una combinación de los tres al mismo tiempo, pues en esencia son las tres caras de una misma cosa.

¬ŅQu√© quiere decir aqu√≠ y ahora?

Comenzaré por explicar un ejemplo muy esclarecedor sobre lo que es estar aquí y ahora.

Durante el tiempo que permanecemos dormidos suelen producirse sue√Īos, pero tambi√©n hay ratos en los que no so√Īamos pese a estar profundamente dormidos.

De esos ratos no tenemos memoria cognitiva, en cambio si tenemos otro tipo de memoria respecto a ellos, que es aquella que nos hace tener la evidencia de que ese periodo del descanso es especialmente agradable.

Durante ese periodo del descanso tenemos consciencia, y la prueba es que nuestras funciones fisiol√≥gicas siguen funcionando, e incluso si ocurre algo que nuestro ¬ępiloto autom√°tico¬Ľ considere merecedor de ello, despertamos.

Por tanto, en resumen, tenemos una situación en la que tenemos consciencia, sin ser conscientes de la posición espacio-temporal, y completamente desvinculados de todas y cada una de nuestras identidades o roles, y a la vez completamente desconectados de cualquier tipo de voluntad por evitar o atraer ciertas condiciones o vivencias a nuestras vidas.

Ese momento es la representación más cotidiana y representativa que se me ocurre para explicar lo que es estar aquí y ahora.

Pero, ¬Ņqu√© pasa al despertar?

Durante unos instantes, estamos percibiendo con nuestros cinco sentidos, pero a√ļn no sabemos ni donde estamos, ni qu√© d√≠a es, ni hay deseo alguno de evitar o atraer situaciones.

Con lo cual, estamos en vigilia, pero carentes de identidad, posicionamiento, y voluntad, por lo tanto en estado de presencia, aquí y ahora.

El ruido mental

De pronto se enciende un canal de información que dice alto y claro: Hoy en Viernes. ¡Que bien! Cuando salga del trabajo iré a tomar algo con mis amigas.

Hay que ver lo gorda que se ha puesto Jacinta. 

El vecino de abajo tose, debería dejar de fumar. Cómo me gustaría que me llamase José hoy. Lo echo mucho de menos, pero no pienso dar mi brazo a torcer, que aprenda a respetar mi espacio.

¬°Vaya!, el pantal√≥n verde est√° sin planchar, no importa porque…como he perdido peso el azul me queda bien, pero, ¬Ņqu√© pasar√° si vuelvo a engordar?, dios! Me estoy haciendo mayor, ojal√° volviera atr√°s, a los 20 a√Īos. !Qu√© tiempos ! ¬°Co√Īes!, que se me han quemado las tostadas. 

Voy a poner la tv para desayunar. !Ese loco va a acabar con el mundo!.

Vaya, el hijo del ministro tiene un coche igual que el de Sebastián. Me acuerdo el día que compró los plátanos y luego estaban negros. Qué película más bonita aquella que dieron el miércoles, si a mi me pasase algo así, no sé cómo lo haría para salir adelante. ¡ Que miedo! Virgencita que me quede como estoy. 

Y así, horas y horas…

Conciencia del aquí y ahora

Conciencia de aquí y ahora es un término a coger con pinzas. Para ello matizaré el concepto de conciencia, mediante una situación ficticia y a la vez cotidiana, pero vivida de dos maneras diferentes.

Domingo a media ma√Īana, he trabajado toda la semana, vienen mis hermanos a comer a casa, y preparo una paella.

Ejercicios/ejemplos del aquí y ahora

Situaci√≥n 1 

Pongo m√ļsica, abro una cerveza, comienzo a cortar las verduras, noto como vibra el cuchillo al romper las fibras de los pimientos, noto en frescor de los tomates en las yemas de los dedos, la m√ļsica de fondo parece salir del tomate, y a la vez de mi cabeza.

El olor del aceite caliente aparece en la m√ļsica, pongo las verduras en la paellera mientras noto, como mis fosas nasales est√°n dilatadas por el olor de la cebolla.¬†

Bebo un trago de cerveza, me convierto en cerveza con m√ļsica, que sabe a aceite frito con verduras, y el ruido de las verduras al cocinarse, mi respiraci√≥n, mis latidos, la m√ļsica, el sabor de la cerveza, y la luz que entra por la ventana, son una sola cosa que a la vez no es ninguna, y yo no estoy en ninguna parte, pero a la vez estoy m√°s que nunca.

Situación 2

Pongo m√ļsica, abro una cerveza, comienzo a cortar verduras, entonces pienso: esta cerveza es mi favorita porque est√° hecha de un l√ļpulo especial que bla, bla, bla‚Ķ

Que mierda de emisora, esta m√ļsica es comercial y banal.¬†

Cambio de emisora, y sale un canción preciosa, me pongo a cortar verduras y temo cortarme, de pronto la canción acaba y ponen una que no me gusta. Vuelvo a cambiar de emisora. Pongo las verduras en la sartén y me alegro por no haberme cortado con el cuchillo, pese a que ha faltado muy poco para ello cuando cortaba, el pimiento.

¬°Vaya!, le he puesto pimiento, y resulta que a mi cu√Īada no le gusta la paella con pimiento, pues que se joda igual que me jod√≠ aquel d√≠a que estaba tan arisca en el cumplea√Īos de mi hijo.

Me tiene harto con sus tonter√≠as. ¬ŅLe he puesto sal al sofrito? ¬°Uy!, ahora no estoy seguro.

Voy a tomarme un ibuprofeno, porque me estoy notando la espalda muy tensa, y eso va a acabar en dolor de cabeza cuando acabe de comer. 

Que mierda hacerse mayor, con lo bien que estaba yo cuando ten√≠a 30 a√Īos.

Cuando me toque la lotería no pienso cocinar, me voy de restaurante como los ricos, que esos si que saben vivir, claro que teniendo pasta, cualquiera.

Conclusión de los ejemplos

¬ŅEs necesaria? Un sistema nervioso sobreestimulado genera estr√©s. El estr√©s es una semilla de caos mental y f√≠sico.

El punto esencial de estos dos ejemplos es la conciencia.

Ambos individuos son conscientes, pero uno lo es de si mismo, y el otro lo es del presente.

Esta es la piedra del ángulo. 

Se trata de hacer sin quien haga. Estar sin estar. De la misma manera que en estado de sue√Īo profundo, o en que en el inmediato instante despu√©s de volver del sue√Īo profundo, estamos y a la vez no estamos.

Justo antes de que se encienda el ruido mental. Estar presente es apagar el ruido mental, que no es otra cosa que la sensación de insatisfacción profunda del yo/ego.

El yo/ego siempre nos lleva a una sensación de que a lo que acontece en el presente le sobra o le falta algo para ser adecuado o satisfactorio.

Es una zanahoria delante de un burro.

Es la insaciable voluntad egoica, el motor de la vida y a la vez la horca asfixiante. 

Esto puede ser tachado de conformismo, y no es correcto, pues cierto es que el inconformismo es un motor. El uso inteligente, y por tanto amoroso, del inconformismo lo convierte en integración más que en valoración o discriminación.

Esto nos lleva a una sensación de ser un todo, y a la vez una parte, que parece tener las fronteras borrosas, y que es muy similar al la sensación que se tiene cuando nos embriagamos.

De hecho, antiguamente existían una tiendas llamadas bodegas, en las que vendían vinos y licores, que también eran llamadas bebidas espirituosas.

El aquí y el ahora es la esencia de la espiritualidad, y su práctica lleva a un estado similar al de la embriaguez alcohólica, pero sin los efectos devastadores que puede tener el abuso del alcohol en el cuerpo, la mente, y por tanto en la sociedad.

Cambiar el pasado

Cambiar el pasado es una idea intensamente cruel, para el art√≠fice de la misma. 

Invertir energía en ello, enfocará nuestra mente al pasado, condenandola con ello a la tristeza. 

Adem√°s, si recordamos el pasado, para nuestro inconsciente se convierte en presente, y dado que queremos cambiarlo, es porque nos parece incorrecto.

Al juzgarlo, nos producir√° rencor o culpa, y con ello habremos entrado en una espiral de ansiedad, tristeza, e ira que acabar√° impregnando nuestra vida y la de todos los que nos rodean.

El pasado no puede ser cambiado, sino reinterpretado y comprendido, esta es la fórmula para dejar de necesitar cambiarlo, y con ello poder volver al aquí y ahora, lugar del que no necesitamos salir, excepto para ir al pasado a buscar una información que nuestro presente reclame, o para ir al futuro a prever algo que requiere nuestro presente.

Por ejemplo, recordar cómo se cocina la paella. O prever lo que precisa estar hecho o preparado para cuando la paella esté lista, como por ejemplo el cucharón para servir, o los cubiertos limpios para comerla. 

Estate aquí y ahora

Cuando la mente se mantiene de forma continuada en el presente, esto es desidentificada con el concepto de yo/ego, comienzan a producirse aumentos de los niveles de consciencia, y reducción de los niveles de estrés. Esto es altamente terapéutico, a nivel mental y físico.

Al mismo tiempo permite que nuestra capacidad para encontrar soluciones emocionales a los conflictos, sea exponencialmente m√°s efectiva.

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